Aunque todos te fallen, hay Uno que te recibe exactamente como eres.
"Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el Señor me recibirá."
— Salmos 27:10
Hay momentos en que la soledad duele de una manera difícil de explicar. Cuando las personas que más amabas no estuvieron. Cuando te sentiste invisible para todos.
No siempre es una soledad física. A veces es la soledad de sentir que nadie te entiende de verdad. Que aunque estés rodeado de gente, hay algo en ti que nadie ve.
El Salmo 27 fue escrito por alguien que conocía ese dolor. David, rodeado de enemigos, abandonado por los más cercanos, escribe algo que desafía toda lógica humana: aunque mi padre y mi madre me abandonen, el Señor me recibirá.
No condicional. No "si te portas bien" o "si lo mereces". Te recibirá.
Dios no te recibe a pesar de como eres. Te recibe exactamente como eres.
Si hoy te sientes solo, recuerda que hay Uno que nunca se va. Que te conoce completamente y aun así elige quedarse.
Esa presencia no siempre se siente. Pero siempre está.
Seguir leyendo
esperanza
¿Y si el momento más oscuro que estás viviendo hoy es justo antes de que Dios renueve todo?
resiliencia
¿Y si el hecho de que todavía estés aquí, de pie, después de todo lo que viviste, ya es un milagro?
gratitud
Agradecer a Dios no es un sentimiento. Es una decisión que cambia todo lo que ves.